Torniquete y control de hemorragias

Hace unos años los defensores del torniquete en España podíamos contarnos con los dedos de las manos. Estos dispositivos tan comunes hoy, hace unos años estaban proscritos por los efectos secundarios que podían producir.

El control de hemorragias. Cambio de paradigma

Los tiempos cambian y con ellos deben evolucionar las maniobras del personal de emergencias. Por desgracia cada vez es más frecuente encontrarnos con víctimas de atentados terroristas, agresiones violentas, etc. Esto unido al creciente uso de armas blancas y de fuego producen un aumento de las lesiones potencialmente exanguinantes.

Tanto es así que incluso se ha propuesto cambiar el sistema de valoración del paciente grave.

Hasta ahora hemos seguido el sistema ABCDE.

  • A: Airway. Manejo de la vía aérea
  • B: Breathing. Control de la ventilación
  • C: Circulation. Control de la circulación y hemorragias
  • D: Disability. Daños neurológicos
  • E: Exposure. Exposición del paciente para encontrar otras lesiones no vitales

Pero ahora nos planteamos que un paciente crítico al que no se le cohibe una hemorragia masiva, es posible que no llegue al tercer paso de la valoración (C).

Por esto, algunas asociaciones proponen cambiar el sistema de valoración al siguiente:

Protocolo MARCH

En el protocolo MARCH, se da más importancia al control del sangrado, siendo los pasos:

  • M: Massive Bleeding. Control de hemorragias masivas
  • A: Airway. Manejo de la vía aérea
  • R: Respirations. Control de la ventilación
  • C: Circulation. Control de la circulación una vez cohibida la hemorragia
  • H: Hypothermia. Evitar la hipotermia y controlar el daño neurológico

Los estudios publicados por el ejército israelí y por el de los Estados Unidos avalan el uso precoz de los dispositivos de control de hemorragias antes incluso del manejo de la vía aérea.

Torniquetes improvisados

El torniquete se creó en un principio como medio para reducir el sangrado en las amputaciones. Diversos tipos de artilugios desde el siglo II en la época greco-romana, pasando por la goma de Paré en el siglo XVI, o el “cabrestante Español” del siglo XVII.

Se empezó a utilizar como medio de fortuna para cortar hemorragias en el siglo XIX. Se incluyó de forma sistemática en el equipamiento de los soldados a partir de la Guerra Civil Norteamericana. Los heridos pasaban muchas horas en el campo de batalla hasta que podían ser evacuados a retaguardia y luego volvían a esperar para entrar al quirófano del hospital de campaña. Se estima que en la guerra de Vietnam el torniquete salvó la vida al 39% de los soldados con grandes sangrados.

Con un palo, o cualquier objeto rígido y un par de jirones de tela del uniforme podían improvisar un efectivo torniquete.

Torniquetes comerciales

En la actualidad hay muchos tipos de torniquete comercializados en tiendas físicas y online. Cuál debemos elegir? Pues como en todo, depende del uso que vayamos a darle.

Hay dispositivos de precio bajo, con materiales más o menos resistentes que podemos adquirir en cualquier tienda online. Nosotros te recomendamos este modelo, por su precio asequible. Puedes ver las características y obtenerlo pinchando en la imagen.

Otros torniquetes con materiales plásticos de alta calidad o metálicos, combinan un bajo peso con una extrema resistencia a la presión. Estos modelos están muy indicados para su uso por encima de ropa técnica, ropa de abrigo o con protecciones, ropa militar, etc. Puedes ver las características y obtenerlo pinchando en la imagen.

Pero entonces…torniquete ¿si o no?

Pues esa es la pregunta del millón.

Hasta hace unos años, los torniquetes se utilizaban exclusivamente en el terreno militar, a veces de forma incontrolada durante largos periodos de tiempo. Esto generaba complicaciones graves a nivel sistémico que provocaron que dejaran de utilizarse.

Hoy en día, podemos revertir con seguridad tiempos de isquemia caliente por torniquete de hasta 2 horas sin secuelas graves. En un entorno medianamente controlado con acceso a servicios sanitarios de emergencia no deberían producirse graves complicaciones. En un entorno hostil, con tiempos de evacuación de muchas horas deberemos valorar el riesgo/beneficio. Eso si, si decidimos colocar un torniquete no debemos aflojarlo NUNCA.

Otras medidas para el control de hemorragias

El uso de hemostáticos directamente en la herida, combinada con los torniquetes aumenta la supervivencia. También la prevención y el tratamiento exhaustivo de la hipotermia evitará acelerar las complicaciones graves. De estos temas hablaremos en próximas entradas del blog.

¿Has utilizado alguna vez un torniquete en un caso real? Déjanos un comentario!

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